¿Por qué siguen los reclamos si ya hay casillero?
Porque el problema no era solo el espacio, sino la falta de reglas y control.
Instalar un casillero puede parecer la solución inmediata, pero sin reglas claras y gestión definida, el problema suele reaparecer de otra forma.
Cuando los paquetes empiezan a generar conflictos, muchas administraciones buscan una solución rápida: instalar un casillero.
El problema es que, sin definir cómo se usa, quién responde y bajo qué reglas, el casillero termina heredando los mismos errores que existían antes.
Un casillero ayuda a ordenar físicamente los paquetes, pero no define reglas de convivencia ni responsabilidades.
Sin un sistema de gestión, el conflicto se traslada del suelo de la portería a los compartimentos del casillero.
Porque el problema no era solo el espacio, sino la falta de reglas y control.
Sin protocolos definidos, la responsabilidad vuelve a ser difusa.
Sí. Sin tiempos de retiro ni control, incluso un casillero bien diseñado puede colapsar.
Un diagnóstico breve puede ayudarte a identificar si el problema actual es de espacio o de organización.
Hacer el autodiagnóstico